| ORIENTACIÓN E INTERVENCIÓN PSICOPEDAGÓGICA
La determinación de programas de orientación educativa entendidos "como acciones sistemáticas, cuidadosamente planificadas, orientadas a unas metas, como respuesta a las necesidades educativas de los alumnos-as, padres y profesores insertos en la realidad de un centro" debe establecerse de forma comprensiva e integrada en el curriculum. Ámbitos de la orientación educativa El desarrollo continuo de un niño-a implica que los ámbitos en los que debe ser orientado sean múltiples y convergentes, en aras de su desarrollo integral y armónico.
Funciones de la orientación en el proceso escolar a) ser anticipadora y preventiva de problemas escolares y de desarrollo personal - orientación sociopersonal - , tales como inadaptación, abandono y fracaso escolar, y otros problemas a cuya aparición es necesario anticiparse - principio de prevención - ; |
| La orientación psicopedagógica, refuerzo del aprendizaje.- La mejora del aprendizaje de cualquier estudiante está centrado en la adquisición y la aplicación de una serie de estrategias que le permitirán abordar las situaciones de aprendizaje de un modo más eficaz. La mejora de este aprendizaje está condicionada por los aspectos negativos del aprendizaje que dicho estudiante posee y aplica a situaciones reales de aprendizaje.Es decir, que la mejora del perfil de aprendizaje de un sujeto pasa por su entrenamiento en estrategias de aprendizaje, que a través de procesos de práctica y repetición se transforman en habilidades personales de estudio. Esta mejora del aprendizaje se incrementa sustancialmente cuando el estudiante, además de aplicar estas nuevas habilidades, abandona los aspectos más negativos de su aprendizaje que están influyendo en el rendimiento académico.
Los aspectos motivacionales del aprendizaje es el otro pilar que debe ser tenido en cuenta para mejorar el perfil de aprendizaje de los estudiantes. Los límites de actuación sobre este aspecto aparecen al considerar los motivos o motivaciones como una característica intrínseca a la persona y que el cambio o la mejora de ésta depende de los intereses personales o de los rasgos de personalidad del sujeto. Por lo tanto, nuestra actuación en este tema se limita al consejo o a la presentación de las características motivacionales que poseen los estudiantes más exitosos en relación a las demandas de la Institución Universitaria. Nuestra intención es que el estudiante sea consciente de la necesidad de adaptarse a dichas demandas para conseguir sus metas académicas. Basándonos en los resultados de investigaciones previas sobre los modos de aprender (enfoques de aprendizaje) de los estudiantes (Hernández Pina y otros, 1999), presentamos las necesidades que están condicionando los resultados académicos de los estudiantes con el enfoque de aprendizaje menos elaborado. Contamos para ello con 1.725 estudiantes que tras aplicarles el Cuestionario sobre Procesos de Estudio nos han permitido sintetizar las necesidades de aprendizaje de este colectivo en: · Falta de visión real de lo que supone estudiar en la Universidad. · Falta de interés a la hora de estudiar, centrando sus motivaciones en los resultados. · Ausencia de perspectiva en cuanto al acceso a los puestos de trabajo. · Necesidad de conocer las diferencias salariales existentes entre los trabajadores con estudios universitarios y los que no los tienen. · Falta de motivación por superarse a sí mismos en situaciones adversas. · Carencia de criterio para seleccionar asignaturas optativas, que son guiadas generalmente por intereses de mercado. · Escasez de perspectiva para abordar las situaciones de estudio, limitándose a los contenidos susceptibles de ser evaluados. · Falta de motivación por aprender, ya que los intereses se centran en obtener las notas más elevadas. · Ausencia de ambición personal. · Pobre visión del compañerismo y la amistad, que puede sacrificarse por conseguir beneficios personales. · Necesidad de disfrutar de las cosas sin competir por ellas. · Necesidad de disfrutar de los estudios, sin considerarlos como un lastre que se arrastra durante unos años. · Falta de implicación personal en las materias objeto de estudio. · Necesidad de desarrollar una satisfacción personal durante el estudio. · Limitada capacidad para profundizar e interesarse en determinados temas de la carrera. · Necesidad de integrar los contenidos aprendidos en la concepción personal de la vida. · Falta de interés por descubrir la “razón de ser” de cada uno y actuar en consonancia. · Necesidad de desarrollar una visión personal sobre los contenidos que se aprenden. · Necesidad de defender la visión personal de las cosas, frente a otras personas, de un modo razonado. · Falta de desarrollo de una perspectiva global de los contenidos objeto de aprendizaje, sin necesidad de que los profesores presenten dicha perspectiva. · Ausencia de interés sobre las materias eminentemente teóricas. · Necesidad de desarrollar una visión activa del aprendizaje, sin limitarse a los mínimos establecidos. · Falta de desarrollo de una actitud crítica hacia los profesores. · Necesidad de emplear técnicas de búsqueda de información para ampliar los contenidos ofrecidos por los profesores. · Necesidad de eliminar el aprendizaje basado en el estudio mecánico y fomentar un adecuado método de estudio. · Necesidad de conocer la importancia de leer la bibliografía complementaria que señalan los profesores. · Desarrollar el interés por determinadas materias de la carrera a las que no se les dedica el tiempo necesario. · Falta de interés por dedicar tiempo a profundizar en las materias que resultan más atractivas. · Ausencia de estrategias para elaborar y ampliar los apuntes. · Falta de interés por dominar completamente los contenidos de una materia. · Necesidad de conocer la importancia de realizar las tareas académicas requeridas cuanto antes. · Ausencia de planificación y organización del estudio. · Necesidad de aplicar los contenidos aprendidos a situaciones de la vida real. · Necesidad de desarrollar las habilidades orientadas a relacionar los nuevos contenidos con los conocimientos previos. Dado que la demanda prioritaria en la Consulta Psicopedagógica está relacionada con la mejora del aprendizaje, consideramos justificado y necesario, el diseño de un programa de intervención, que tiene como finalidad el mejorar las habilidades de aprendizaje y de ese modo permitir a los estudiantes superar las carencias o necesidades que presentábamos más arriba. Este programa de intervención ha sido denominado (Programa de Desarrollo de Habilidades en el Estudio), y ha sido evaluado mediante juicio de expertos en su diseño obteniendo una valoración muy positiva en todos sus aspectos. También ha obtenido valoraciones muy positivas por parte de los estudiantes que han participado en la implementación del programa en varios cursos con grupos de estudiantes. |
| Retos de la orientación psicopedagógica.- a) El analfabetismo cibernético. Cada vez resulta más peligroso el hecho de no estar subido en el tren de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (NTIC). Por citar sólo dos ejemplos, por un lado hoy en día la mayoría de trabajos cualificados exige el manejo del ordenador, y, por otro, progresivamente, en los últimos años, Internet se está convirtiendo en el primer medio para acceder a la oferta y demanda de puestos de trabajos. Con todo, un reto de los orientadores es el de mentalizar a las personas de la necesidad de mantener una formación permanente al respecto. Este reto es más evidente con ciertos colectivos, como personas adultas sin cualificación profesional que nunca han tenido contacto con un ordenador, o jóvenes de barrios desfavorecidos económicamente, siendo éstos los que sufren más la “brecha digital”, es decir, la diferencia de nivel cultural en la utilización de Internet. Según Eurostat, la oficina de estadística de la UE, España es el tercer país que más sufrió esta brecha en 2004.
b) El analfabetismo socioemocional. Como ya se ha sugerido con anterioridad, las competencias socioemocionales son importantes no sólo para favorecer una vida personal y social agradable, sino para potenciar el bienestar laboral y el desarrollo profesional. Asimismo, cada vez en más profesiones es frecuente el trabajo en equipo o el trato directo con otras personas o con clientes, lo que exige también cierto nivel de desarrollo en este tipo de competencias. Aquellas personas con dificultades en este sentido tienen, en realidad, un problema que deben afrontar, y los profesionales de la Orientación han de ayudarles a identificar este problema y a planificar su resolución. Conseguir un cierto desarrollo de habilidades sociales como la asertividad o el hablar en público, o de competencias emocionales como el autocontrol emocional y la automotivación, es una baza que potencia la empleabilidad o capacidad para encontrar y mantener un empleo a lo largo de la vida. c) La realidad social de los “mileuristas”.- Se define los “mileuristas” como aquellos jóvenes que pertenecen a la generación más preparada de la historia de España, rondan la treintena, son universitarios y saben idiomas, pero los bajos sueldos (en torno a los “mil euros”), la sobreabundancia de titulados y los cambios sociales les han impedido llegar a donde pensaban llegar. Estos jóvenes suelen compartir piso de alquiler, no tienen coche, ni casa, ni hijos, y ya se han dado cuenta de que el futuro no estaba donde les habían hecho creer años atrás. Si esta situación social sigue el mismo ritmo (o empeora), será un verdadero reto para los orientadores motivar a estos jóvenes a continuar formándose permanentemente para garantizar su empleabilidad, cuando la mayoría de ellos ha comprobado que los estudios universitarios no les ha bastado para conseguir aquello que supuestamente les iba a permitir alcanzar una vez fuesen titulados. d) La atención a la diversidad. Cada día los países más desarrollados, como los Estados Miembros de la UE, se vuelven inevitablemente más transculturales (diversidad de culturas), aunque no necesariamente más “interculturales” (relación amigable entre culturas). Esto se debe tanto al fenómeno de la inmigración masiva procedente desde los países más pobres como a la progresiva emigración entre personas de países miembros de la UE. Esta diversidad cultural sumada a la inherente diversidad humana exigen a los orientadores ciertos niveles de competencias de comunicación intercultural (Álvarez, Ballesteros, Beltrán, y Pérez, en prensa). La Orientación Psicopedagógica puede entenderse como “un proceso de ayuda y acompañamiento continuo a todas las personas, en todos sus aspectos, con objeto de potenciar la prevención y el desarrollo humano a lo largo de toda la vida” (Bisquerra, 2005). Perfil del orientador psicopedagógico.- La Orientación es “Psicopedagógica”, si el profesional idóneo para llevarla a cabo sería el licenciado en “Psicopedagogía”, no sólo por la coincidencia en el nombre, sino por la formación interdisciplinar de caracteriza a esta titulación, dado que supone una convergencia entre la Psicología y la Pedagogía. Sin embargo, consideramos que la verdadera Orientación Psicopedagógica exige realmente la intervención interdisciplinar de diferentes profesionales, entre los cuales cabe incluir no sólo a los psicopedagogos, sino también a los pedagogos y a los psicólogos. Finalmente, nos parece oportuno remarcar que lo que realmente hace a un profesional es su perfil competencial, el cual incluye no sólo la formación profesional (titulación) que respalda su derecho al ejercicio en un determinado ámbito, sino, muy especialmente, sobre todo refiriéndonos al orientador, sus competencias socioemocionales, las cuales resultan vitales para su adecuado desempeño profesional, sea en ámbitos escolares o académicos, empresariales, comunitarios o sociales |
RESEÑA DE LA ORIENTACIÓN PSICOPEDAGÓGICA.
Un proceso de ayuda continua, a todas las personas, en todos sus aspectos, con una finalidad de prevención y desarrollo, mediante programas de intervención educativa y social basados en principios científicos y filosófico. Bajo el concepto de orientación psicopedagógica se reúnen las distintas manifestaciones de la orientación. Podemos destacar: La orientación académica es un proceso de ayuda al estudiante para que se capaz de resolver los problemas que la vida académica le plantea por lo tanto, el proceso de ayuda se refiere siempre a situaciones de ayuda en actividades escolares, y para que a lo largo de su recorrido por la escuela realice elecciones de acuerdo con sus intereses, capacidades, y con su situación personal. El tipo de ayuda que la orientación escolar ofrece presenta características distintas según la edad y nivel del escolar.La orientación profesional es un proceso de ayuda al sujeto para que sea capaz de elegir y prepararse adecuadamente a una profesión o trabajo determinado, implica decisión, formación y la ubicación profesional. Trata de integrar las exigencias personales con las necesidades sociales.La orientación personal apunta hacia la vida interior del hombre, hacia su armonía interior, equilibrio personal, conocimiento de sí mismo, sin perder las perspectivas de su entorno. GUIDANCE y COUNSELING En la terminología anglosajona se pueden distinguir para orientación dos términos: Guidance, que se traduce por orientación ,y se refiere a acción informativa y valorativa sobre problemas de tipo social tales como la elección de instituciones donde realizar los estudios, elección o cambio de profesión, promoción académica, etc. Counseling, traducido por consejo (aconsejar), se refiere a problemas más propios de la vida particular o privada de los sujetos; con esta actividad se intenta ayudar al joven a planear y planificar su papel en la vida, permitirle tomar decisiones, responsabilidad en sus decisiones, y en general, mejorar su capacidad de criterio, etc.
Principios de la orientación.-
PRINCIPIO DE PREVENCIÓN. Supone actuaciones de tipo proactivo; se trata de actuar antes de que surja el problema. La prevención como concepto comunitario, pone su énfasis en el grupo o comunidad, pretende reducir los riesgos de la totalidad de los miembros de un sistema, mejorando las condiciones existentes o previniendo posibles problemas.PRINCIPIO DE DESARROLLO. El principio de desarrollo implica una orientación que atienda a todos los aspectos del desarrollo humano. Supone considerar al individuo en un continuo crecimiento y la orientación como un proceso continuo dirigido al desarrollo integral de la persona. Dentro de este proceso, en algunos «momentos críticos» la orientación ha de ser particularmente intensa.PRINCIPIO DE INTERVENCIÓN SOCIAL. Según este principio la orientación no sólo ha de tener en cuenta el contexto en que se realiza, sino también la posibilidad de intervenir sobre el propio contexto. La actividad orientadora estará dirigida a la modificación de aspectos concretos del contexto. Así mismo, la orientación, desde esta perspectiva, tratará de ayudar al alumno a concienciarse sobre los obstáculos que se le ofrecen en su contexto y le dificultan el logro de sus objetivos personales, para que pueda afrontar el cambio necesario de dichos obstáculoshttp://www.orientared.com/orientacion.php La orientación psicopedagógica ha sufrido, desde su nacimiento, una larga transformación hasta llegar a ser concebida como un componente integral y favorecedor del proceso educativo. A lo largo de su historia, el movimiento de la orientación ha buscado satisfacer las necesidades de ayuda a los estudiantes, lo que exige a los orientadores estar preparados para responder a las nuevas necesidades de la tan cambiante sociedad actual.. Los contenidos de esta obra giran alrededor de un doble acontecimiento histórico en nuestro país: en primer lugar, la «institucionalización» de la orientación dentro de la organización educativa ?por medio de la creación de Departamentos de Orientación en los institutos de enseñanza secundaria? y, en segundo lugar, el hecho de considerar a ésta como una actividad profesional que contribuye a mejorar la calidad del sistema educativo.. El autor analiza la visión actual de la orientación desde la perspectiva de la calidad (TQM) apostando por el modelo de Programas Comprensivos de Orientación. A continuación, desarrolla los principales modelos de intervención psicopedagógica examinando los utilizados en las administraciones educativas de España, la Unión Europea y Estados Unidos. Por último, aborda algunos de los retos que depara el futuro a la profesión.. La obra es una herramienta práctica y de gran utilidad no sólo para los profesionales en ejercicio (orientadores, profesores, tutores y demás profesionales de la educación), sino también para los estudiantes de Psicología, Pedagogía y Psicopedagogía que se encuentran en fase de formación. DESARROLLO DE LA ORIENTACIÓN PSICOPEDAGOGICA La Orientación Educativa, Psicopedagógica y Profesional: «Parsons (1909) concibió la orientación como la adecuación del sujeto al trabajo. Proctor (1925) la define como proceso de distribución (formular metas, conocimiento propio y del entorno) y ajuste. Según Brewer (1932) la orientación se identifica con la educación. Williamson (1939) pone el énfasis en las bases diagnósticas de la orientación. Shoben (1962) planteó la orientación como una reforma social, con el orientador como líder de esta «reconstrucción». Para Miller (1971) la «orientación es el proceso por el que se ayuda a los individuos a lograr la autocomprensión y autodirección necesarias para conseguir el máximo ajuste a la escuela, al hogar y a la comunidad». Mathewson (1962) concibe la orientación como proceso de desarrollo. Adschuier (1969), Mosher y Sprinthall (1970, 197 l), Cottinghan (1 973) e Ivey y Alschuler (1973), entre otros, la denominan «educación psicológica». A partir de los años setenta ha tenido una especial relevancia el movimiento de «educación para la carrera» (Hoyt, 1978, 1985). Muchos autores actuales tienden a poner el énfasis en la prevención (Baker y Shaw, 1987; Botvin y Dusenbury, 1987; Conyne, 1987) o en el desarrollo (Hayes y Aubrey, 1988; Myrick, 1987). La multiplicidad de teorías a veces ha provocado disputas partidistas entre los respectivos militantes. Beck (1973) afirma que todos los autores parecen coincidir en que el fin de la orientación no sólo es la solución de problemas, sino la «ayuda para lograr la auto-orientación y el desarrollo personal».A toda esta situación, que proviene de lejos, se ha juntado recientemente en nuestro contexto la eclosión de la psicopedagogía. Es la confluencia de dos tradiciones distintas en nuestro país: la pedagogía y la psicología. Cada una de ellas con sus propios enfoques, conceptualizaciones, terminología, etc., que con frecuencia no coinciden. Las discrepancias muchas veces están más en los términos que en los conceptos. Por eso consideramos que aquí tenemos un reto: el ponernos de acuerdo sobre los términos a utilizar para facilitar la comunicación entre los profesionales de la orientación y de la psicopedagogía. Veremos cómo evoluciona este "maridaje". Consejo y orientación en materia psicopedagógica, del tipo de las que, preferentemente, se precisan a continuación:
Consultas de orientación y planificación general de la Carrera Demandas de asesoramiento concerniente a la formación complementaria y postgraduada, orientada a objetivos profesionales
Dudas que sobrevengan de la elección de asignaturas durante la carrera, en orden a organizar convenientemente el curriculum
Consultas que sobrevengan de las dificultades del estudio de las asignaturas. Demandas de enseñanza de métodos, técnicas y estrategias de aprendizaje
Consultas metodológicas relacionadas con la elaboración y presentación de trabajos académicos escritos y orales. Técnicas de comunicación, entrevista y reunión.
Consultas relacionadas con procedimientos de búsquedas de documentación bibliográfica orientadas a la formación académica.
Consultas metodológicas relacionadas con la dinámica preparatoria de los exámenes. Marco
CONCEPTO DE LA ORIENTACIÓN PSICOPEDAGÓGICA
De vez en cuando conviene revisar el concepto que se tiene de Orientación, ya que se trata de un marco teórico en evolución que está creciendo continuamente. Actualmente se tiene una concepción mucho más amplia que el concepto clásico de Orientación escolar y profesional. Nos encontramos ante un nuevo concepto para el cual necesitamos un término nuevo. Dado el contexto social, político y científico que caracteriza la llegada del siglo XXI, hay argumentos para considerar que Orientación Psicopedagógica puede ser un término apropiado, para incluir lo que en otras épocas se ha denominado Orientación escolar y profesional, Orientación educativa, Orientación profesional, Orientación vocacional, guidance, counseling, asesoramiento, etcétera Teniendo en cuenta estos considerandos, adoptamos una definición del concepto de Orientación Psicopedagógica, entendiéndola como un proceso de ayuda y acompañamiento continuo a todas las personas, en todos sus aspectos, con objeto de potenciar la prevención y el desarrollo humano a lo largo de toda la vida. Esta ayuda se realiza mediante una intervención profesionalizada, basada en principios científicos y filosóficos.La mayoría de las definiciones de Orientación incluyen la palabra ayuda como rasgo definitorio. Conviene insistir en que la Orientación es un proceso continuo, que debe ser considerada como parte integrante del proceso educativo, que implica a todos los educadores y que debe llegar a todas las personas, en todos sus aspectos de desarrollo personal y durante todo el ciclo vital. Según las circunstancias, la Orientación puede atender preferentemente a algunos aspectos en particular: educativos, vocacionales, personales, etcétera (áreas de intervención); pero lo que da identidad a la Orientación es la integración de todos los aspectos en una unidad de acción coordinada. Concebimos la Orientación como una intervención para lograr unos objetivos determinados enfocados preferentemente hacia la prevención, el desarrollo humano y la intervención social. Dentro del desarrollo se incluye el auto-desarrollo, es decir, la capacidad de desarrollarse a sí mismo como consecuencia de la auto-orientación. Esto significa que la Orientación se dirige hacia el desarrollo de la autonomía personal como una forma de educar para la vida.A pesar del énfasis en la prevención y el desarrollo humano, no podremos evitar la atención a la diversidad (Necesidades Educativas Especiales, dificultades de aprendizaje, casos problema, etcétera) y la intervención en algunos de estos últimos.Por ayuda profesionalizada, basada en principios científicos y filosóficos, nos referimos a un campo de investigación y acción interdisciplinaria que trata de utilizar los principios teóricos y la tecnología de la intervención. Desde los principios filosóficos se tiene una concepción integral del ser humano, al que hay que atender en todos sus aspectos (profesional, educativo, social, emocional, moral, etcétera).Consideramos que existe una sola Orientación. Su conceptualización ha seguido una larga evolución a lo largo del siglo XX. Entre los términos que se han ido utilizando están Orientación vocacional y profesional, Orientación educativa y escolar, educación para la carrera, psicología escolar, educación psicológica, atención a las necesidades educativas especiales, Orientación para la prevención y el desarrollo, etcétera. Entendemos que todos estos conceptos constituyen una unidad que como tal no encaja en ninguno de los términos anteriores. Necesitamos nuevos términos para comunicarnos sobre los nuevos modelos de intervención. Por eso, proponemos que si «Orientación» ha de llevar un calificativo que sea «psicopedagógica», sugerimos la denominación de Orientación Psicopedagógica como término que los incluye a todos, dándoles unidad. El término Orientación Psicopedagógica se ajusta a la realidad profesional y al contexto social actual. Las materias curriculares ordinarias tienen como objetivo dar a conocer al alumnado el mundo que nos rodea. Son como una ventana abierta al mundo. Consideramos que esta ventana debe complementarse con un espejo que permita verse y conocerse a sí mismo. Esto es lo que aporta la Orientación Psicopedagógica al currículum ordinario. Contenidos académicos (ventana) y Orientación (espejo) deben complementarse de cara al desarrollo de la personalidad del individuo.El concepto de Orientación Psicopedagógica que intentamos exponer probablemente quede más claro si somos capaces de contestar a estas preguntas.La Orientación Psicopedagógica es un proceso de ayuda. De la definición que hemos dado anteriormente, se derivan una serie de áreas de intervención (Orientación para la carrera, Orientación en los procesos de enseñanza y aprendizaje, atención a la diversidad, prevención y desarrollo personal), cada una de ellas con unas características concretas. Pero lo que da unidad al concepto de Orientación es la interrelación de estas áreas, su transversalidad.La Orientación Psicopedagógica es tarea de varias personas. La Orientación es una función; no una persona. Entre los agentes de la Orientación están el orientador en primer lugar. Pero también participan los tutores, profesores y padres cuando nos referimos al contexto escolar. A ellos se pueden añadir, cuando estén en el centro, el profesor de pedagogía terapéutica, profesionales de los equipos sectoriales, el profesor de apoyo, logopeda, fisioterapéuta, trabajador social, médico, etcétera.El Orientador Psicopedagógico se remite a los modelos de Orientación e intervención psicopedagógica. Entre ellos, la tendencia se dirige hacia programas de intervención potenciados por la consulta colaborativa; si bien a veces serán inevitables intervenciones individualizadas de carácter correctivo (modelo clínico). Esto implica una planificación y organización de programas cuyas fases y características quedan reflejadas en los diversos modelos que se exponen más adelante.La Orientación Psicopedagógica se la realiza a lo largo de toda la vida. Las teorías del desarrollo de la carrera, del desarrollo humano y la psicología evolutiva con un enfoque del ciclo vital, tienden a coincidir en afirmar que la persona sigue un proceso de desarrollo durante toda la vida. A lo largo de todo este proceso puede necesitar ayuda de carácter psicopedagógico.La Orientación Psicopedagógica se la realiza como consecuencia de lo anterior, el contexto de intervención no se limita a la escuela, sino que se extiende a los medios comunitarios y a las organizaciones. En definitiva, los contextos de intervención son cualquier ambiente donde se pueda desarrollar la vida de una persona.La Orientación Psicopedagógica tiene por objetivo el desarrollo de la personalidad integral del individuo. Esto remite a la necesidad de la Orientación para la prevención y el desarrollo humano. La Orientación va dirigida a todas las personas; no solamente para las que tienen problemas. La Orientación se dirige a todo a lo largo de toda la vida. Por eso no se restringe al sistema de la educación formal.
Marco de intervención de la Orientación Psicopedagógica
La Orientación Psicopedagógica asume un amplio marco de intervención. Con objeto de intentar sistematizarlo, vamos a distinguir entre modelos, áreas, contextos y agentes. A continuación se hace una breve presentación de este marco, que será desarrollado con más detalle en capítulos posteriores.Áreas de intervenciónConsideramos que existe una Orientación psicopedagógica con múltiples aplicaciones. Después del recorrido histórico y conceptual podemos entrever que el campo temático es amplio y diverso. Vamos a denominar áreas temáticas de conocimiento e intervención a cada uno de los aspectos esenciales a considerar en la formación de los orientadores. Siguiendo un criterio histórico podemos recordar que la Orientación surgió como Orientación vocacional. Su conceptualización se fue ampliando principalmente a partir de la «revolución de la carrera», adoptando un enfoque del ciclo vital. Aportaciones posteriores, como la «educación para la carrera», han propuesto la integración curricular y el desarrollo de la carrera en las organizaciones, entre otras propuestas. Es lógico, por consiguiente, que la Orientación para el desarrollo de la carrera sea la primera área de interés temático. Si utilizamos la expresión tradicional en las lenguas románicas (castellano, catalán, francés, italiano, portugués) la denominaríamos Orientación profesional.Los programas de métodos de estudio y temas afines (habilidades de aprendizaje, aprender a aprender, estrategias de aprendizaje, etcétera) constituyen la segunda área de interés de la Orientación desde el punto de vista histórico. Desde los años treinta como mínimo la Orientación se ha preocupado de desarrollar las habilidades de estudio. Esta área entronca con uno de los campos de interés actual de la psicología cognitiva: las estrategias de aprendizaje y la comprensión lectora. A todo ello hemos de añadir el interés por lo curricular que caracteriza el periodo que estamos viviendo, lo cual reclama un asesoramiento curricular. Parece claro, pues, que la Orientación en los procesos de enseñanza y aprendizaje sea una de las áreas fundamentales de la Orientación Psicopedagógica.La Orientación en los procesos de aprendizaje enlaza con las dificultades de aprendizaje, que junto con las dificultades de adaptación han sido uno de los focos tradicionales de atención de la Orientación. En este sentido tienden a confluir la Orientación con la educación especial. De hecho, en el contexto actual de institucionalización y profesionalización de la Orientación, la atención a las Necesidades Educativas Especiales constituye una de las preocupaciones prioritarias de orientadores y educadores en general. Estas necesidades especiales se han ido ampliando en las últimas décadas para incluir a una diversidad de casos entre los que se encuentran grupos de riesgo, minorías étnicas, marginados, grupos desfavorecidos, inmigrantes, etcétera. De esta forma se habla de la atención a la diversidad como una de las áreas temáticas de la Orientación.A partir de los años sesenta fue tomando fuerza el «developmental counseling». En los setenta surge el «primari preventive counseling» y la educación psicológica. Desde estos enfoques se hacen una serie de propuestas que no habían sido contempladas anteriormente. Entre ellas están el desarrollo de habilidades de vida, habilidades sociales, prevención del consumo de drogas, educación para la salud, Orientación para el desarrollo humano, etcétera Es cierto que las áreas anteriores se proponen la prevención y el desarrollo. Pero hay algunos aspectos que no quedan contemplados en ellas. Por eso hay argumentos para considerar que la Orientación para la prevención y el desarrollo humano sea contemplada como una de las áreas que presenta características distintas de las anteriores.Como consecuencia de lo que antecede, el marco de intervención de la Orientación Psicopedagógica incluye las siguientes áreas de intervención y formación de los orientadores: Orientación profesional Orientación en los procesos de enseñanza-aprendizaje Atención a la diversidad Orientación para la prevención y el desarrollo Si nos fijamos bien, de estas cuatro áreas hay una que es transversal a toda la educación: la atención a la diversidad. Por tanto es claramente transversal a las otras áreas de la Orientación. De las otras tres, hay una que se propone aprender a aprender (Orientación en los procesos de enseñanza aprendizaje) en un marco de formación permanente, donde la formación continua y el desarrollo de competencias es un aspecto importante del desarrollo de la carrera. Sobre esta última se trata, no solo de conocerse, conocer las oportunidades del entorno y tomar decisiones, sino también de aprender a trabajar y de aprender a emprender. La última de la áreas, que se orienta a la prevención y el desarrollo, la finalidad última es aprender a ser.Recordemos que la palabra individuo proviene del latín indivisum (que no se puede dividir). Por eso, puede plantear un programa de Orientación profesional para personas con necesidades especiales, en el cual el desarrollo de estrategias de aprendizaje autónomo sea un componente importante para el desarrollo humano. Es decir, se incluyen todas las áreas en una misma intervención. Por eso, deben entenderse como áreas temáticas en la formación de orientadores, en el sentido de que éstos deben estar formados en cada una de ellas. Más adelante vamos a presentar algunos de los contenidos más relevantes de cada una de estas áreas. Contextos de intervención.- La distinción de los contextos de intervención está en función del proceso evolutivo del individuo a orientar. Se trata de una categorización centrada en el orientado, no en el orientador. El orientado se encuentra en primer lugar en el SISTEMA EDUCATIVO FORMAL. La Orientación en el sistema escolar atiende al individuo en tanto es alumno o estudiante. A continuación sigue una fase de transición donde recibe la ayuda que necesita de los medios comunitarios. Éstos atienden al idividuo en tanto que es un ciudadano. Desde esta tesitura puede requerir servicios a lo largo de toda la vida. Por otra parte, al encontrarse en una organización empresarial como empleado podrá requerir algún tipo de ayuda para su desarrollo profesional y personal. La organización le atenderá, en tanto que es un empleado, en el contexto de la organización. Simultáneamente podrá requerir por otras razones ayuda de los medios comunitarios o incluso del sistema educativo. Es decir, desde el punto de vista evolutivo no son categorías excluyentes. Vamos a simplificar los posibles contextos de intervención en tres grandes categorías: La Orientación es un concepto amplio que implica a múltiples profesionales y paraprofesionales, cada uno de ellos con sus funciones específicas. Se trata de un trabajo en equipo que debe producir una sinergia que va más allá de la labor individual que cada uno de estos profesionales podría realizar por sí mismo.
- En el comienzo de la educación infantil y primaria, las funciones más importantes se refieren a la inserción del niño en el grupo de compañeros, la adaptación escolar inicial, la prevención de dificultades de aprendizaje y la vinculación de la escuela con la familia.
- En el nivel de secundaria, pasan a prevalecer los aspectos de orientación relativos a la elección entre distintas vías y opciones educativas, así como el afianzamiento de técnicas eficaces de estudio.
- Al término de la educación secundaria obligatoria, y a lo largo de la posobligatoria, cobra especial importancia la orientación hacia estudios posteriores y la orientación para la transición a la vida activa.
- La orientación profesional presupone información profesional, pero no consiste sólo en ella. Además, ha de tomar en cuenta las aptitudes, inclinaciones e intereses personales de cada individuo.
OTROS CONCEPTOS DE ORIENTACIÓN PSICOPEDAGÓGICA .-
"Bisquerra" define la orientación psicopedagógica como "un proceso de ayuda continua, a todas las personas, en todos sus aspectos, con una finalidad de prevención y desarrollo, mediante programas de intervención educativa y social basados en principios científicos y filosófico". Podemos destacar:
- La orientación académica es un proceso de ayuda al estudiante para que se capaz de resolver los problemas que la vida académica le plantea por lo tanto, el proceso de ayuda se refiere siempre a situaciones de ayuda en actividades escolares, y para que a lo largo de su recorrido por la escuela realice elecciones de acuerdo con sus intereses, capacidades, y con su situación personal.
- El tipo de ayuda que la orientación escolar ofrece presenta características distintas según la edad y nivel del escolar.
- La orientación profesional es un proceso de ayuda al sujeto para que sea capaz de elegir y prepararse adecuadamente a una profesión o trabajo determinado, implica decisión, formación y la ubicación profesional. Trata de integrar las exigencias personales con las necesidades sociales.
La orientación personal apunta hacia la vida interior del hombre, hacia su armonía interior, equilibrio personal, conocimiento de sí mismo, sin perder las perspectivas de su entorno. PRINCIPIO DE DESARROLLO. El principio de desarrollo implica una orientación que atienda a todos los aspectos del desarrollo humano. Supone considerar al individuo en un continuo crecimiento y la orientación como un proceso continuo dirigido al desarrollo integral de la persona. Dentro de este proceso, en algunos «momentos críticos» la orientación ha de ser particularmente intensa. PRINCIPIO DE INTERVENCIÓN SOCIAL. Según este principio la orientación no sólo ha de tener en cuenta el contexto en que se realiza, sino también la posibilidad de intervenir sobre el propio contexto. La actividad orientadora estará dirigida a la modificación de aspectos concretos del contexto. Así mismo, la orientación, desde esta perspectiva, tratará de ayudar al alumno a concienciarse sobre los obstáculos que se le ofrecen en su contexto y le dificultan el logro de sus objetivos personales, para que pueda afrontar el cambio necesario de dichos obstáculos.

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